Dolor cervical crónico

dolor cervical cronico

El dolor cervical crónico, o cervicalgia crónica, se localiza en la nuca, a veces con irradiación a hombros y en ocasiones a la región dorsal entre las escápulas. El dolor cervical puede ser constante o aparecer a lo largo del día por las posturas mantenidas, por ejemplo con el uso del ordenador, lectura…. El dolor cervical suele asociarse con contractura muscular, en la musculatura lateral del cuello, sobre los hombros, en los trapecios, etc. En ocasiones el dolor cervical irradia a los brazos o provoca sensación de hormigueo o acorchamiento en los dedos. Es frecuente presentar mareo o inestabilidad junto al dolor cervical, sobre todo con los movimientos de la cabeza.

Hay pacientes que no manifiestan dolor cervical, pero sí dolor de cabeza, sensación de embotamiento o dificultad de concentración. Estos pacientes experimentan dificultad para mantener la concentración en la lectura, para estudiar, con el ordenador o incluso para conducir. Muchas veces, aunque no haya dolor cervical, manifiestan sensación de peso en el cuello y los hombros. Al explorarlos se aprecian puntos dolorosos a la presión, que son consecuencia de contracturas musculares.

Desacondicionamiento muscular cervical

El dolor cervical crónico, tanto si es claramente manifiesto o se expresa con sintomatología más inespecífica, se acompaña de contracturas musculares que afectan a la región lateral del cuello, al trapecio, supraespinoso, pectoral, intercostales, incluso recto anterior del abdomen (lo cual suele sorprender al paciente). Estas contracturas son una respuesta del organismo a la inestabilidad cervical y causan o son consecuencia de una atrofia de la musculatura profunda de sostén. Se establece así un desacondicionamiento muscular cervical.

Causas

La causa de ese desacondicionamiento de la musculatura cervical puede desencadenarse tras un esguince cervical por un latigazo cervical o por una discopatía degenerativa cervical, artrosis cervical, tras una protrusión o hernia discal cervical, por fatiga muscular por sobreuso debido a posturas mantenidas en determinados trabajos como dentistas, cirujanos, joyeros, administrativos, estudiantes, etc.

En ocasiones las pruebas radiológicas y las resonancias muestran deshidratación del disco con protrusiones o hernias discales. Es frecuente observar la rectificación de la curva normal de la región cervical, consecuencia de la contractura muscular antágica. Es destacable la disociación clínico-radiológica muy manifiesta en la región cervical, con una clara falta de correlación entre la sintomatología y los hallazgos en las pruebas radiológicas.

Tratamiento

El enfoque terapéutico tradicional, a base de inmovilización, analgésicos y antiinflamatorios, se ha demostrado poco eficaz como tratamiento del dolor cervical crónico. La cirugía solo esta indicada en casos muy concretos. Por tanto, es necesario tratar la base del problema, el desacondicionamiento de la musculatura cervical, mediante una rehabilitación activa que aumente la fuerza y la resistencia de los músculos profundos. Ello permite restablecer la estabilidad de la región cervical, relajar los músculos contracturados y mejorar el dolor.

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