|
Artrosis
Una musculatura estable y equilibrada absorbe en mayor medida el impacto de los movimientos cotidianos sobre las articulaciones artrósicas, contribuyendo a una mayor protección articular, reduciendo su desgaste y prolongando su vida funcional.
Es la perdida progresiva del cartílago de la articulación debido al desgaste, por el uso de la articulación, el paso del tiempo y otros factores que contribuyen a lesionarlo. Es una enfermedad crónica que aunque puede progresar con el paso del tiempo, con un tratamiento adecuado se puede controlar. Por ello, no necesariamente debe ocasionar dolor e invalidez en las personas que la padecen.
La artrosis en la columna vertebral puede afectar a los cuerpos vertebrales, que por la degeneración de los discos intervertebrales originan osteofitos en la parte superior o inferior de los somas. Puede localizarse también en las articulaciones interapofisarias provocando artrosis facetaria.
Se localiza en cualquier región de la columna, cervical, dorsal o lumbar, y con frecuencia afecta a toda ella. Constituye una entidad patológica frecuente en la población adulta. Un adecuado programa de entrenamiento de la musculatura estabilizadora de la espalda y el abdomen es una herramienta eficaz en la mejoría del dolor y en la recuperación funcional de la columna vertebral. Una prescripción individualizada de ejercicios constituye el eje fundamental de un correcto programa de recuperación funcional de la columna artrósica.
|