El deporte de alto rendimiento requiere una enorme exigencia tanto física como psicológica. En este contexto una patología como la escoliosis puede representar un inconveniente en la consecución de marcas y títulos deportivos. Hoy queremos mostraros casos de lucha y superación personal contra esta patología.

escoliosis deportistas

Historias de superación personal

En primer lugar queremos hablar de la mejor nadadora española de la historia. La 4 veces campeona de Europa y campeona del mundo Mireia Belmonte tiene hasta 4 medallas olímpicas entre las que destaca un oro. Sin embargo, fue precisamente la escoliosis el principal motivo que le empujó a acercarse a la natación. La piscina le cautivó desde que a sus 4 años el médico le recomendara la natación como terapia para tratar de contener el aumento de sus curvas. Hoy en día aún debe revisar su espalda periódicamente, sin embargo la escoliosis no le supone una barrera en su éxito. Un caso similar al de Michael Phelps que con 23 oros olímpicos y 26 veces campeón del mundo también hizo frente a esta patología para poder desarrollar su potencial.

Por otra parte, Usain Bolt, uno de los mejores velocistas de la historia con un palmarés de hasta 8 oros olímpicos y más 11 victorias en campeonatos mundiales, vio como durante su adolescencia su espalda comenzaba a desarrollar una escoliosis. Sus comienzos como deportista estuvieron marcados por las lesiones y numerosas crisis de dolor lumbar y ciática. Desde pequeño había soñado con ser campeón pero su espalda no podía soportar tan duras jornadas de entrenamiento.

usain bolt escoliosis

En esta foto tomada por la espalda se puede observar la escoliosis de Usain Bolt 

El campeón no esconde su problema, en alguna entrevista ha reconocido su escoliosis y las dificultades derivadas de la misma hablando abiertamente de ella. Según sus propias palabras “la escoliosis no es tan grave como parece”, pero como por su trabajo puede generarle problemas se esfuerza para mantenerla a raya.

En todos estos casos los ejercicios correctivos y preventivos así como el fortalecimiento de la musculatura dorsal y lumbar forman parte fundamental del entrenamiento de estos atletas. Llevar una vida normal, sin dolor y practicando deporte es posible a pesar de la escoliosis.

Resultados de la Búsqueda: 2 Campeones con escoliosis: superar el dolor de espalda es posible
  1. HOLA BUENOS DÍAS !!! EL ARTICULO ES MUY INTERESANTE Y EN VERDAD NECESITO ORIENTACIÓN, EL DÍA DE AYER LE DIAGNOSTICARON A MI HIJA DE 13 AÑOS ESCOLIOSIS Y DE INMEDIATO SE INICIO CON LAS TERAPIAS. PERO EL DOCTOR LE RECOMENDO SOLAMENTE REALIZAR PILATES Y NATACIÓN Y MI CHAPARRITA PRACTICA AL REDEDOR DE 4 HORAS DIARIAS DE DEPORTES DESDE MARCHA OLÍMPICA, GYM CON BAJO PESO 3 DÍAS A LA SEMANA, 2 DÍAS VOLEIBOL Y POR 5 AÑOS PRACTICO FLAMENCO DE UNA MANERA SEMIPROFESIONAL Y EN OCASIONES TIENE PRESENTACIONES . QUE DEBO DE HACER ME URGE TENER CONOCIMIENTO DE COMO APOYAR A MI CHAPARRA EN LA FORMACIÓN DEPORTIVA .

    • Hola Yamina, en primer lugar la práctica de actividad física regular es un hábito saludable que debe tratar de mantener y potenciar. Por otra parte, durante la adolescencia tienen una buena ventana de oportunidad para afrontar la escoliosis y deben aprovechar esta etapa de crecimiento para tratar de minimizar y mejorar la progresión de las curvas.
      El tratamiento habitualmente suele constar de realización de terapia física (ejercicios) y uso de corsé. Sin embargo, los programas de entrenamiento aplicados a pacientes con escoliosis no puede limitarse a ejercicios genéricos (como natación o pilates), sino que deben se programas de ejercicio específico adaptados a las necesidades de cada paciente de forma individual. Para ello es importante ponerse en manos de un profesional que pueda ayudar en el proceso.
      Para finalizar le recomendamos que lea las siguientes entradas en las que hablamos sobre la escoliosis y su tratamiento en la adolescencia:
      Escoliosis
      Tratamiento de la escoliosis en la adolescencia
      Escoliosis en adolescentes: objetivos a conseguir
      Escoliosis lumbar: un caso práctico
      Esperamos que esta información le sirva de ayuda. Un saludo.


[Arriba]

Escribir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Compartir...