Actualmente el dolor lumbar es una alteración ampliamente extendida, por lo que en cierta manera podemos hablar de una ‘epidemia’ mundial de dolor lumbar. Por ello, en 2015 se llevó a cabo un enorme estudio que puede ofrecer datos interesantes respecto a su magnitud y consecuencias. Dicha investigación analizó, entre otras muchas cosas, las principales causas de discapacidad a nivel global y por países.

El término discapacidad es una expresión utilizada para identificar las consecuencias que resultan de enfermedades y/o lesiones tales como limitaciones físicas, mentales o emocionales, así como la restricción en la participación que se experimenta cuando el entorno no es de apoyo.

El dolor lumbar como principal causa de discapacidad a nivel mundial

Los resultados muestran que, a nivel mundial, el dolor lumbar es la principal causa de discapacidad provocada por enfermedades crónicas y lesiones. Más concretamente en España, se encuentra en el segundo puesto del ranking justo por detrás de la diabetes y seguido por el dolor cervical.

Además, si comparamos los datos obtenidos en 2015 con los de 1990 observamos como el número de personas que sufre dolor lumbar ha crecido más de un 50%. Esto supone unas 651 millones de personas de las cuales más de dos tercios se encuentran en países en desarrollo. Es probable que la falta de recursos y de acceso a una atención sanitaria adecuada suponga que la población de estos países tenga un mayor riesgo de sufrir dolor lumbar.

Aumento de la discapacidad provocada por el dolor lumbar desde 1990 a 2015

De estos datos puede extraerse también que el dolor lumbar es una alteración común a nivel mundial que se presenta, en mayor o menor medida, en todos los grupos de edad. Además, se prevé que la prevalencia del dolor lumbar aumente aún más en el futuro, especialmente en los países con un desarrollo socio-económico menor.

Un importante impulsor de este crecimiento son los cambios en la composición demográfica mundial. Cada vez la población mundial vive más tiempo, lo que significa que una gran proporción de la misma puede sufrir las diversas degeneraciones que conlleva envejecer. En este sentido, el dolor lumbar es más probable que ocurra a medida que envejecemos. Por otra parte, los cambios en el estilo de vida y los hábitos diarios constituyen otro importante factor a tener en cuenta en el desarrollo del dolor lumbar.

En definitiva, la prevalencia del dolor lumbar en todo el mundo sigue siendo alta, y sin intervención de algún tipo, la cantidad de personas que la padecen seguirá creciendo a medida que la población mundial aumente y envejezca. Por tanto, el principal desafío en la actualidad es evitar el uso de prácticas terapéuticas ineficientes al mismo tiempo que se garantiza el acceso a una atención sanitaria adecuada.


Vos, T., Barber, R. M., Bell, B., Bertozzi-Villa, A., Biryukov, S., Bolliger, I., … & Duan, L. (2015). Global, regional, and national incidence, prevalence, and years lived with disability for 301 acute and chronic diseases and injuries in 188 countries, 1990–2013: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2013. The Lancet386(9995), 743-800.

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