La gravedad del planeta Tierra es necesaria para la salud de nuestro organismo en general y más concretamente la de nuestra espalda. Así lo ha justificado la National Aeronautics and Space Administration (NASA) tras observar que después de regresar a la Tierra los astronautas sufrían un número de hernias discales anormalmente elevado. Los datos de la NASA muestran hasta 3 veces más riesgo de hernia discal en astronautas sometidos a periodos prolongados de ingravidez.

Tanto la propia NASA como la agencia espacial europea (ESA) han tratado de dar una explicación a este fenómeno descubriendo interesantes datos que pueden beneficiar a la población terrestre. Para ello han tratado de reproducir las consecuencias de la ingravidez prolongada con curiosos estudios donde los sujetos debían permanecer en la cama durante aproximadamente dos meses (Ver noticia).

Consecuencias de la falta de gravedad para los astronautas

Los hallazgos de estos y otros estudios muestran que los siguientes factores desempeñan un papel importante en el riesgo de hernia discal:

Cambios en la hidratación del disco intervertebral. En condiciones normales los discos intervertebrales pierden agua progresivamente a lo largo del día y se rehidratan cuando descansamos por la noche. Sin embargo, en una situación prolongada de gravedad cero los discos intervertebrales no se ven sometidos a fuerzas de compresión por lo que se mantendrán sobrehidratados de forma constante. Se ha observado que un disco sobrehidratado es más vulnerable a una hernia ya que las presiones sobre el mismo se elevan mucho más con los movimientos de la columna.astronautas ejercicio

Astronautas haciendo ejercicio en dispositivos diseñados para contrarrestar la ingravidez

Cambios musculares. La falta de exposición a la gravedad provoca una fuerte atrofia muscular. Además, una vez de vuelta a la Tierra, la recuperación de la adecuada función muscular es un proceso lento que puede durar meses. Se sabe que la musculatura del tronco ejerce un efecto protector sobre la columna y que la debilidad o disfunción de la misma predispone a la aparición de hernias. Por tanto, estos cambios musculares después del vuelo espacial pueden conducir a una menor protección del disco intervertebral por parte del sistema muscular y un mayor riesgo de hernias.astronautas ejercicio

Astronautas haciendo ejercicio en dispositivos diseñados para contrarrestar la ingravidez

Cambios en otros tejidos. Después de un vuelo espacial, se ha visto también fuertes pérdidas de la densidad ósea de las vértebras. Esta pérdida de masa ósea vertebral puede influir en la salud del disco. Una menor resistencia ósea permite la deformación de la placa vertebral y una mayor expansión de los discos. Además, el anclaje del disco en las vértebras puede ser menos fuerte y un porcentaje significativo de las hernias se produce como resultado de un fallo en dicha unión.

¿Qué podemos aprender de esto para la población general?

Los datos en astronautas muestran algunos de factores de riesgo para la hernia discal que deben ser tenidos en cuenta en la población general. En primer lugar, que el riesgo de hernia puede variar con la hora del día. A primera hora de la mañana, después de despertarse del descanso nocturno, el riesgo de hernia es más elevado ya que el disco se encuentra sobrehidratado y es más vulnerable a las presiones que sobre él se ejercen. Por tanto, es necesario tener mayor precaución con los movimientos de la columna realizados durante los primeros momentos del día.

Por otra parte, el periodo de ingravidez prolongado tiene muchas semejanzas con el reposo. Por ello, las consecuencias de la falta de gravedad son igualmente aplicables a las personas sujetas a reposo prolongado en cama (por ejemplo, por razones médicas después de una cirugía). En este sentido, el ejercicio adecuado puede mejorar la hidratación discal, la función muscular y aumentar la densidad ósea reduciendo con todo ello el riesgo de hernia discal.


Belavy, D. L., Adams, M., Brisby, H., Cagnie, B., Danneels, L., Fairbank, J., … & Urban, J. (2016). Disc herniations in astronauts: What causes them, and what does it tell us about herniation on earth?. European Spine Journal25(1), 144-154.

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