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El COVID-19 ha supuesto una situación de excepción a nivel mundial que ha obligado a gobiernos de todo el mundo a tomar fuertes medidas preventivas. El distanciamiento social, el aumento de la distancia personal y otras medidas de higiene son hoy ampliamente aceptadas y seguidas por la mayor parte de la población. Además, muchos países han optado por cerrar o limitar el acceso a escuelas, tiendas, restaurantes y lugares de ocio que han provocado efectos colaterales sobre nuestra vida diaria y nuestra economía.

Si sumamos todo esto a la incertidumbre de contagio e inmunidad del COVID-19, es normal que surjan dudas e inseguridad para reanudar nuestras actividades evitando correr un mayor riesgo.

COVID-19 gimnasios

Las instalaciones deportivas puestas a prueba frente al COVID-19

Las instalaciones deportivas son una parte importante del mantenimiento de la salud y el bienestar de la población. Por ello, resulta importante evitar el cierre innecesario de las mismas ya que puede tener efectos negativos sobre la salud de la población. No obstante, en la situación actual prima la seguridad y es necesario asegurar el riesgo de contagio frente al virus.

Por ello un equipo de investigadores noruegos ha publicado un reciente estudio en el que analizaron los riesgos de la reapertura de gimnasios e instalaciones deportivas.

Para ello estudiaron a 3.764 personas en la reapertura de 5 gimnasios. Algunas de las medidas de seguridad en la reapertura fueron: evitar el contacto corporal (apretones de manos y otros contactos), mantener 1 metro de distancia entre individuos en todo momento y hasta 2 metros para actividades de alta intensidad, asegurar el suministro de desinfectantes en todas las instalaciones, limpieza del material después de cada uso, limpieza regular de las instalaciones y control de acceso para evitar el hacinamiento. Bajo el cumplimiento de las anteriores medidas se permitió el acceso tanto a la sala de pesas como a las clases colectivas.

Finalmente, para comprobar la posible propagación del virus en las instalaciones se realizaron pruebas PCR tanto a usuarios como trabajadores.

¿Es seguro volver al gimnasio?

Los resultados de la investigación no mostraron una mayor transmisión del virus en los usuarios o trabajadores de los gimnasios. Tan sólo se encontró un test positivo en COVID-19 en un usuario. Sin embargo, el rastreo de contactos de la persona infectada reveló su lugar de trabajo como fuente de transmisión.

En definitiva, este es  el primer estudio que demuestra que no existe una mayor transmisión del virus COVID-19 en relación con la apertura de instalaciones deportivas mientras que se proporcionen y respeten las medidas de higiene y distanciamiento social.

Estas medidas de prevención son económicas, fáciles de aplicar y no requieren grandes recursos por lo que no hay excusas para no cumplirlas. Ahora ya lo sabes, volver a hacer ejercicio es seguro a pesar del Covid-19.


Bretthauer, M., & TRAiN study group. (2020). Randomized Re-Opening of Training Facilities during the COVID-19 pandemic. medRxiv.

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