Existen patologías que, por sus características, suelen estar vinculadas entre sí y tienden a aparecer de forma conjunta en la espalda de nuestros pacientes. Este puede ser el caso de las espondilolistesis y espondilolisis.

El término “espóndilo”, de origen griego, significa vértebra mientras que la terminación “listesis” se traduce como deslizamiento y “lisis” como fractura.

Por tanto, como puede deducirse por su nombre, la espondilolistesis se refiere al desplazamiento, generalmente hacia delante, de una vértebra sobre otra. Sin embargo además de desplazarse hacia delante (anterolistesis) también puede hacerlo en sentido posterior (retrolistesis).

Por otra parte la espondilólisis consiste en la fractura del istmo o pars interarticularis que une el cuerpo de la vértebra con el arco posterior de la misma. Esta fractura puede producirse únicamente en un lado o darse en ambos.

Espondilolistesis y espondilolisis

Relación entre espondilolistesis y espondilolisis

Como hemos mencionado, son dos patologías muy vinculadas entre sí. Ambas condiciones afectan más a los últimos segmentos lumbares ya que es donde las cargas sobre la columna son mayores. En la espondilólisis la fractura del istmo puede ocurrir sólo en un lado por lo que no se producirá desplazamiento del cuerpo vertebral. Sin embargo, cuando se produce la fractura de ambos lados el cuerpo vertebral tiende a desplazarse produciendo la espondilolistesis.

Lo más habitual es que la fractura de los istmos (espondilólisis) suela acompañar al deslizamiento vertebral (espondilolistesis). Sin embargo, aunque es menos común, puede existir desplazamiento sin fractura de los istmos vertebrales. Un ejemplo de ello son las espondilolistesis producidas por alteraciones congénitas de las articulaciones facetarias, degeneración de las mismas o traumatismos vertebrales.

El tratamiento de las espondilolistesis y espondilolisis dependerá del grado de la patología y otras características individuales. En aquellos casos en que esté indicado, la aplicación de un programa de ejercicio específico para el fortalecimiento de la musculatura lumbar estabilizadora, puede llegar a evitar el riesgo de desplazamiento derivado de una espondilólisis o frenar la progresión del mismo. Además se ha visto efectivo en la reducción significativa de los síntomas y el dolor permitiendo al paciente retomar las actividades cotidianas y deportivas.

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